viernes, agosto 04, 2006

Del porque todos somos animales

Todos somos animales, por naturaleza.

Ésta naturaleza es la que nos hace actuar e interactuar a partir de los actos que definen al hombre como tal.

En donde el fin primigenio es: la preservación de la especie humana por encima de todas las cosas.

En tanto que animales, necesitamos de un periodo determinado de vida para lograr aquello que nos es inherente, nacer, crecer, reproducirse y morir, para, nuevamente, cumplir el ciclo, pero es aquí, en ésta circunstancia, en donde tiene lugar el fénomeno que nos acompaña desde épocas primitivas.

El status que nos diferencia de los demas.

(Si yo soy único e irrepetible, por antonomasía, mi status ya es diferente al del otro, nunca seremos iguales).

Este status nos da la pauta para aprender las características que desarrollaremos a lo largo de nuestra vida y con el cual crecemos y aprehendemos a definir con el paso del tiempo.

Este status puede ser: físico (interno y externo), social, ecónomico, cultural, religioso, político, sexual y mental, por mencionar los principales y los que mueven el mundo en el que vivimos.

Uno de éstos status influye o llega a dominar a los otros, es decir, se coloca por encima de los demás en aras de validarlo, incrementarlo, depurarlo o hacerlo evidente en la sociedad con la que se vive.

Lo que se logra es dividir y diferenciar a unos individuos de otros, para tener la oportunidad de lograr los fines que como individuos les convenga, cualquiera que sean los intereses de éstos últimos.

Éste status puede etiquetar a los individuos para que tengan un lugar, precisamente, en los mismos grupos que crean con el status.

Más adelante: EL STATUS Y SU CLASIFICACIÓN